Mar Romera. Leyendas.

“… La muerte, equivocada, había llegado antes de tiempo. Y la muerte tuvo que esperar. Y la muerte, normalmente, no espera. Y al esperar, de pronto, la muerte fijó su atención sobre el agua del río. Y en el agua del río, se veía reflejada la luna. Y la muerte sintió curiosidad por la luna. Y si la muerte siente curiosidad, que es una emoción, la muerte deja de ser muerte; porque la muerte es muerte porque no se emociona. Cuando la muerte deja de estar emocionada es muerte. Pero si la muerte se emociona deja de ser muerte. La muerte sintió curiosidad por la luna. Tanto fue así que la muerte se puso de pie. Y la muerte, al sentir curiosidad, dejó de ser muerte. Y al fijarse un poquito más en la luna, la admiró. La admiración es la emoción que lleva a amar. La muerte no puede amar, porque si la muerte puede amar, está sintiendo. Y la muerte es muerte porque no siente. No puede sentir porque la muerte es muerte. Si la muerte siente deja de ser muerte. Aquella curiosidad y aquella admiración la invitaron a entrar en el agua del río; a rozar sus pies con el agua del río. Y la muerte sintió asco. Y la muerte si siente asco deja de ser muerte. Porque la muerte no siente. Si siente deja de ser muerte. Y había sentido la curiosidad, la admiración y el asco; y pronto se resbaló en un piedra y sintió miedo. Y ya con el miedo, el asco, la curiosidad y la admiración que dejó de ser muerte. Y se puso a perseguir a la luna; porque la luna es una doncella tremendamente coqueta que juega con el agua del río. Y le gustó; casi piensan que se enamoró. Y si la muerte se enamora, siente. Y si la muerte siente deja de ser muerte. Porque sentir es vida. Y la muerte quería coger la luna; y se enfadaba porque la luna se escondía entre el agua. Pero la muerte enfadada dejar de ser muerte, porque el enfado también es sentir. Y sintió el miedo, y sintió el enfado, y sintió el asco, y sintió la curiosidad, y sintió la admiración. Sintió todo. Por eso la muerte dejó de ser muerte. Tan entretenida estaba jugando que en un remolino del agua casi se ahoga y había perdido la noción del tiempo; porque cuando sentimos, perdemos la noción del tiempo. Casi se ahoga la muerte en el justo momento que pasaban por allí tres chicos. Tres hermanos fuertes vieron la muerte que se ahogaba en el río. Y sin pensarlo dos veces, entraron en el río y la salvaron. No sabemos qué hubiera sido de la muerte si aquellos tres chicos no la hubieran salvado; perla salvaron. La muerte sorprendida, entusiasmada y segura de que no iba a morir, en aquel momento pensó; porque la muerte nunca piensa. Porque si la muerte pensara no sería muerte. Porque la muerte ni piensa ni siente. Y en aquel momento que pensó y miró a los chicos, agradecida; que la muerte nunca agradece. Los miró y les dijo: «Chicos, no puedo llevaros conmigo esta noche. Nunca pasó esto pero hoy sí; ustedes me salvaron. Así que esta noche les voy a regalar algo que ustedes me pidan, con el poder que ustedes me pidan”. Así en la noche, aquellos tres hermanos pidieron tres deseos. Empezó el más pequeño: «Pídeme, tú ¿qué quieres?». «Pues yo quiero la capa de la invisibilidad». Porque el pequeño pensó: «Si tengo una capa, cuando venga la muerte podré cubrirme con ella y nunca me encontrará». Y la muerte se la regaló. El segundo hermano le pidió la piedra de la vida y pensó: “Con esta piedra, salvaré la vida de mi amada y ella me la salvará a mí tantas veces que así, nunca moriremos”. Y la muerte, se la regaló. Y el tercero de los hermanos pidió la varita de saúco; la varita mágica de mayor poder. Cuentan que es la varita de mayor poder porque es la única varita que arregla varitas. La única varita que puede pelear con otras varitas. Y la muerte se la regaló.

muerte

En este día, el deseo de quien narra esta leyenda, Mar Romera, es que en los bolsillos de los docentes, madres o padres, llevemos siempre las reliquias de la muerte. Porque siempre, siempre, siempre, siempre, tenemos que estar al lado de nuestros niños sin ser vistos; porque los protagonistas son ellos. Tenemos que estar al lado de nuestros niños para darles la posibilidad de saber que se equivoquen las veces que se equivoquen, estaremos ahí; para arreglarlo todo, todo, todo. Y que debemos saber también que, como padres o como docentes, nuestra vida deja de ser importante porque pasa a otras vidas; nuestra vida pasa a ser otras vidas. Y esa es la piedra de la vida que debemos llevar también en el bolsillo. Y debemos también amar, porque amar es dar permiso; permiso para reírse, para equivocarse, para mirar y para hacer su proyecto, para jugar, para llorar. Sabiendo que los niños y las niñas no aprenden nada de lo que les enseñamos sino que nos aprenden a nosotros. Y que si nosotros estamos bien, ellos están bien. Sabiendo que solo se aprende aquello que se ama, y la afectividad es el único hilo conductor que puede hacer que la escuela, la vida, la casa y la educación sean algo que realmente merecen la pena. La afectividad que construye auto conceptos reales y permite una autoimagen positiva, y no una mentira. Jugando a aprender “a” y no aprender “acerca de”. Sabiendo cuáles pueden ser los elementos que podemos poner en la base de la educación que realmente cuentan a la hora de construir una escuela; que respeta la diversidad y la diferencia. Trabajando las redes sociales, desde la tribu, porque nadie es más importante que otro; ni siquiera la familia. Poner a niños y niñas en contacto con la naturaleza; reivindicando la asignatura de la caza de la lagartija como asignatura fundamental dentro del currículo. Reivindica jugar, la cocina, la naturaleza, el agua, la tierra. el suelo, el aire y poder respirar para podernos convertir en una parte viva crítica. Reivindica las aficiones, porque ningún niño de cinco años quiere ser campeón del mundo en ningún deporte; quiere jugar. El resto son nuestras propias frustraciones y nuestras propias expectativas. “Los niños tienen derecho al juego” (Convención Internacional de los Derechos de los Niños) “Ha de prevalecer el interés del menor”. Reivindicando el trabajo como un momento de construir, no de pasar el tiempo. Provocando y proponiendo retos lo suficientemente interesantes para provocarlos; lo suficientemente asequibles para mantener la idea de poder conseguirlos.

Por lo tanto, no interesan tanto las leyes como los buenos maestros. La norma no debe de ser la excusa. Lo que puede hacer el docente es aprender, sorprender, vivir, pensar y preguntar. Lo que debe hacer un docente es pensar que el futuro siempre va a ser mejor que el pasado. No hay lugar para los docentes pesimistas. La persona que cree que no va a conseguir nada mañana no merece estar con niños. Son necesarias personas que piensen que mañana va a ser siempre un poquito mejor. La clave está en los maestros; en trabajar las habilidades interpersonales, intrapersonales, la base psicopedagógica y la base cultural. Leer los clásicos; porque es la profesión de profesiones. Y en lo intrapersonal, alejarse de los que piensan «cómo me van a soportar si no me soporto a mí misma». Las habilidades sociales. La cultura general. Ir al cine, escuchar música., leer literatura, conocer a Miguel Delibes. Llorar mientras se lee los poemas de Miguel Hernández. Cualquier docente tiene que leer, vibrar, llorar, reír y, sobre todo, probar comidas de muchos hornos y escuchar palabras de muchas personas. Flexibilizar nuestras cabezas; no podemos pedir a nuestros hijos y alumnos que hagan aquello que nosotros no estamos haciendo. Activar nuestro portafolio cultural…”

Y así, pasó a narrar «La leyenda de la rosa azul» que guardo en el corazón.

Mar Romera. Sant Cugat. Jornadas Difference 2018.

Gracias leyendas de ahora y siempre. Gracias mama.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s