Porque los sueños, sueños son.

Las personas tenemos la tendencia de convertir nuestros sueños en pesadillas. Hacemos de los sueños obsesiones que guían nuestros actos para conseguir aquello que deseamos, a costa de perder el tiempo, la energía, el dinero y, lo que parece una total contradicción, nuestras horas de “sueño” objetivo; de descanso.

Los sueños, como impulso motivador, deberían mantenerse como punto referente que guía nuestras actuaciones diarias y cotidianas dentro de la normalidad de nuestras posibilidades; haciéndonos tomar cierto impulso hacia adelante y hacia arriba, sin menguar nuestras energías.  Los sueños hay que cuidarlos, mimarlos; como se cuida una planta que durante nueve meses nos oculta su flor tímidamente, como un tesoro, para mostrárnosla durante tres meses al año. Es en esos meses que tenemos que aprovechar todo su esplendor para tomar carrerilla; y no los nueve meses, para frenar nuestros sueños y pensar que han desaparecido de nuestro subconsciente.

Mi sueño desde hace casi un año apareció en forma de unicornio en una pequeña embarcación en uno de los canales de Ámsterdam. Lo miré con curiosidad y, confieso, no lo entendí. Me pareció una moda, como otra cualquiera, ondeando en el aire. El mismo aire pero de otra ciudad que se lleva los sueños cuando menos te lo esperas cómo si de globos se tratara.

El “globo” apareció de nuevo durante estas fiestas de Carnaval. Marta, mi “ojazos”, tenía pensado disfrazarse de unicornio. El disfraz se vendía por Internet bajo previo pago de unos sesenta euros, en todas las tallas posibles. Tras pensarlo juntas, decidió disfrazarse de un personaje menos “onírico” aunque igual de novelesco. La diferencia fue el uso de su creatividad para hacer de una camiseta su mejor disfraz, sin olvidar su “sueño”. Nuestro “sueño”.

Durante las últimas semanas, mis sueños de infancia se están convirtiendo en realidad. Y es cierto, aunque también había pesadillas, las he hecho desaparecer. Porque ahora, yo decido. Y sólo hay cabida para mis sueños. De las pesadillas, que se encarguen sus causantes. Porque yo ya les di su oportunidad. Porque ahora controlo yo.

unicornio

Comprarlo en una estación de tren no fue una casualidad. Una barca, un tren… bonitas maneras de hacer nuestro camino.

“Sólo se puede aprender aquello que se ama”, Francisco Mora.

Su opinión en EDUCACIÓN 3.0

mora

Porque, ¿qué sabemos del cerebro cuando apren­de y cómo lo hace? ¿Qué sabemos del cerebro cuando enseña y cómo lo hace? ¿Qué funciones cerebrales conocemos hoy esenciales en la transmisión del conocimiento, es decir, aplicables a la enseñanza? ¿Qué daños psicológicos cerebrales siquiera sutiles impiden o dificultan el aprendizaje de los niños?

Son preguntas que todavía no se pueden contestar con propiedad, pero sí esbozar algunas respuestas nuevas. En cualquier caso, hoy es bien cierto que la neurociencia comienza a aclarar los ingredientes neuronales de lo que conocemos como emoción, cu­riosidad, atención, conciencia, procesos mentales, aprendizaje, memoria y consolidación de la memoria.

Por ejemplo, sabemos que lo que llamamos atención no es un fenómeno singular y único sino que se refiere a procesos cerebrales diferentes según los estímulos que se reciben y a los que prestamos interés. Conocer todos esos ingredientes de la atención en términos neurobiológicos y educativos puede ayudar a conocer los tiempos reales y los componentes reales necesarios para poder adecuar las enseñanzas a cada edad y hacerlas más efectivas y eficientes”.

 

Mora es doctor en Medicina, doctor en Neurociencias y catedrático de Fisiología Humana. Autor del libro ‘Neuroeducación, sólo se puede aprender aquello que se ama’.
Ya lo dijo antes Aristóteles…

 

 

Girasoles. Gracias.

Mi agradecimiento a: Mar Romera, Franceso Tonucci, Mauro Bólmida, Olga Martínez y Alberto López; Eli, Laura, Marta, Eva y a tod@s mis compañer@s de camino en Integratek.

unnamed

M de…

Por fin es viernes. Para algunos no será un viernes más. Para mí tampoco. Espero ese”regalo” que, de vez en cuando, me otorgo. Un regalo a mi persona; aprender, enseñar, recibir, dar, esfuerzo, constancia…

Ayer estuve como voluntaria con Avan en las jornadas de sensibilización en las escuelas en su “Gincana de las Neuronas” en Terrassa, en el Centro Montserrat Roig.

Mañana, volaré a Madrid para ver a Tonucci y a Mar Romera.

Hace unos días, en una manualidad en el colegio, escogimos hacer un reposaplatos. Curiosamente, hicimos la M: maestra, madre, Mercè, Madrid, Mar Romera… merecer. Pues sí, porque de vez en cuando, nos merecemos un regalo.

20180305_151320-1

¿Por qué un Blog? ¿Por qué Miradas?

Este Blog nace hace unos seis años, aproximadamente. Como siempre que he podido, intento estar en continua formación permanente; en parte porque es lo que “reclama” la sociedad actual, en parte por una curiosidad innata sobre el entorno que me rodea: familiar, laboral, escolar… Hecho que se forja durante mi infancia, bajo la mirada de una niña; y que continúa bajo la mirada de adolescente, adulta, madre, profesional… y que espero no pare con el paso de los años.

Durante un curso on-line sobre técnicas y estrategias para aplicar en el aula con las NNTT, empiezo este modesto Blog. Bajo las pautas orientadoras del tutor en línea, aprendo a diseñar una Wikipedia de forma cooperativa con vari@s compañer@s, a utilizar programas para la edición y el diseño de actividades en PDI (Open Sankoré) y otras; motivada por la guía, la supervisión y, sobre todo, el acompañamiento y reconocimiento de unos tutores que me motivaron en el proyecto iniciado. Este proyecto, unido a los conocimientos obtenidos en la asignatura de TICs en la comunicación y la educación de la Diplomatura de Educación Social (UNED), la de NNTT en la Diplomatura de Psicología  (UOC), queda aplazado temporalmente por causas diversas: fallecimiento de mi madre, época de grandes ansiedades y poco auto-cuidado por mi parte, etc.

Como todas las cosas buenas que uno empieza, este proyecto continuaba ahí, dónde lo dejé, a la espera de una ocasión en la que mi persona, ahora en calma, seguridad y control, pudiera continuar aprendiendo y, por qué no, enseñando.

El nombre Miradas, ahora, me tiene algo despistada. Miro a mi alrededor, de manera curiosa, con los ojos atentos, la escucha activa… y observo que muchos locales, negocios, webs, Blogs como el mío, contienen la palabra Mirada.

Aquí es dónde quiero explicaros el porqué de mi Miradas. Siempre he valorado mucho la mirada de las personas, hecho que no valoro cómo positivo o negativo; sino como una característica particular, algo que nos define y que, en mi caso, me ayuda a situarme en el mundo que me rodea. He de comentar como anécdota, que a los cuatro años me pusieron gafas porque mostraba debilidad en la musculatura del ojo derecho. Este hecho hacía que este ojo se moviera de forma “particular” en situaciones de nervios, cuando fijaba la mirada… Hecho que generó situaciones en casa, que vistas desde la distancia, considero cómicas y divertidas; entonces, no lo fueron.

Posteriormente, y ya visto desde fuera, topé con personas que destacaban mi mirada cómo cualidad que denotaba interés, cuando no asombro, frente a lo que me rodeaba. En muchas ocasiones también, la misma mirada era de rubor, vergüenza-rabia… ante hechos que rompían mis esquemas; cosas que quería cambiar, cosas que hubiera hecho de otra manera… solo que no lo hice. A mi mirada le faltó encontrar las palabras.

Es ahora que después del tiempo, las experiencias, las personas que entran y salen de mi vida, que he encontrado las palabras, y este Blog el medio para transmitirlas.

 

De Sir Ken Robinson.

Conocí sus ideas, sus pensamientos, su creatividad…  hace ya unos años gracias a uno de aquellos profesores que endulzaron mi tardía Diplomatura con consejos como éste. UNED. Educación Social. Sede de Terrassa.

ken robinson